
SER FIEL EN LO POCO
Somos hijos de una cultura, que no nos enseña a ser fiel en lo poco. La consecuencia es clara, según el evangelio: no somos confiables para las cosas grandes. No sirve de nada gritar y reclamar por las grandes corrupciones, hacer bellos discursos, arrancar aplausos efusivos, sino estamos dispuestos a cambiar nuestras pequeñas acciones. Los grandes ladrones podrán ser castigados, pero difícilmente cambiarán y, cuando tengan otra oportunidad, harán lo mismo. La honradez, así como todos los demás valores, debe ser aprendida y entrenada en las pequeñas cosas.
Ayúdanos, Señor, a trasformar nuestra vida cotidiana en una escuela de los valores. Ayúdanos a no ser permisivos en las pequeñas cosas para poder recuperar nuestra sociedad. Ayúdanos a ser honestos hasta en las cosas más insignificantes y que nadie percibe. Danos un espíritu decidido y firme capaz de ser fiel en lo muy poco.
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