
DUEÑO DE LA VIÑA
Señor Dios, dueño de la vida y de todo lo creado:
Tú has plantado la viña de este mundo con amor infinito, la has cercado con tu cuidado y nos has dado todo lo necesario para que demos frutos buenos y abundantes.
Perdónanos, Señor, cuando nos comportamos con soberbia, cuando cerramos el corazón a tus llamadas o ignoramos a los mensajeros que pones en nuestro camino.
Ayúdanos a no rechazar tu amor ni a vivir de espaldas a tu Hijo Jesús, que entregó su vida por nosotros.
Haz que nuestra vida no sea estéril ni rebelde, sino un terreno fértil que entregue los frutos de la justicia, la paz y la caridad cuando tú nos los pidas. Amén.
Debe estar conectado para enviar un comentario.