
EL ADVIENTO ES UN CAMINO (Frag.)
Aquí estoy, Señor, caminando en este Adviento, un Adviento estremecido, asustado, aturdido y expectante, percibiendo cómo avivas en mi pobre corazón las cenizas del deseo; cómo, después de un toque de nostalgia, la memoria que se despereza abre sus ojos al pasado, deslumbrado por el agradecimiento.
Aquí estoy, Señor, caminando en este Adviento, estremecido, asustado, expectante, enamorado y sintiendo tu llamado como la cosa más cierta, más real, como la única verdad de mi espera. No te canses de llamar, Señor, no te canses de llegar, no te canses de venir, Señor, que aquí estoy caminando, a tu encuentro en este Adviento.









Debe estar conectado para enviar un comentario.