Categoría: "PLEGARIAS"

ORACIÓN DEL DOMINGO DE RAMOS

PLEGARIAS Enviar opinión »

 

ERES TU, SEÑOR, QUE ENTRAS

 

A lomos de un asnillo, humildemente

y sin más pretensión que cumplir

la voluntad de Aquel que te sostiene.

Para celebrar tu pasión, muerte y resurrección

y, sufrir, llorar y morir

para que no lo hagamos por siempre nosotros.

 

ERES TU, SEÑOR, QUE ENTRAS

 

Rodeado de música y de salmos

con palmas en las manos, vítores y aclamaciones

Porque, tus horas tristes, aunque sean grandes

hoy son anunciadas y publicadas de esta manera:

Siervo, entre los siervos

Pobre, entre los más pobres

Obediente, has la muerte

Dócil, en el camino hacia el madero

Fuerte, ante la debilidad de los que te rodean.

 

ERES TU, SEÑOR, QUE ENTRAS

 

Sales al escenario de la Jerusalén

La ciudad que hoy te aclama

y, la urbe, que mañana te dará la espalda

La ciudad que hoy te bendice

y, el bullicio que mañana gritará: ¡crucifícale!

Avanzas por esa ciudad, Jerusalén,

que son las calles por las que nosotros caminamos:

encrucijadas de falsedades y de engaños

de verdades a medias que son grandes mentiras

de amistades y de traiciones

de fidelidades y de deserciones

de amigos que compran y se venden.

 

ERES TU, SEÑOR, QUE ENTRAS

 

Porque sabes que, para ganar,

hay que saber perder

Porque con tu entrada triunfal en Jerusalén

nos invitas a dejarnos enterrar

para que en un amanecer despertemos a la eternidad

Porque, al ascender por nuestras calles

nos muestras que, en la cruz que te espera,

se encuentra multitud de respuestas

ante tantos interrogantes del hombre.

 

Javier Leoz. Sacerdote Diocesano de Pamplona

ORACIÓN 5º DOMINGO CUARESMA

PLEGARIAS Enviar opinión »

TAMBIÉN YO, SEÑOR, QUIERO SALIR

 

Cuando me digas “sal de ahí”

quiero dejar la fría losa que me inmoviliza

que me detiene en la oscuridad

y me recuerda que Tú ya no existes,

que pregona que, la nada o el absurdo,

serán mis acompañantes para siempre.

 

TAMBIÉN YO, SEÑOR, QUIERO SALIR

 

Y, al verte conmovido porque ya no estaré muerto sino vivo

darte las gracias porque, ante todo, me darás la vida Señor.

Porque, tus promesas, son más fuertes que la misma muerte

porque tu fama, Señor, desde siempre me ha impresionado.

 

TAMBIÉN YO, SEÑOR, QUIERO SALIR

 

Abandonando  las vendas de la tiniebla y del llanto

para, después de resucitar, cantar eternamente tu gloria

y con el resto de los que creen y esperan como yo

enterrar las dudas y las desesperanzas

sabiendo que Tú, Señor, tienes palabras de vida eterna.

 

TAMBIEN YO, SEÑOR, QUIERO SALIR

 

Pero, mientras no llegue ese momento,

guárdame en tu corazón, amigo y Señor,

no olvides que, mientras estuve y caminé en la tierra,

pensé en Ti, di gracias por haberte conocido

cerré los ojos al mundo con el sueño de poder escuchar un día:

¡AMIGO, SAL DE AHÍ!

Haz, Señor, que mientras asoma ese instante de partir,

cuando algunos lloren y otros recen por mí,

te siga amando con todo mi corazón, fuerza y afecto.

Amén.

Javier Leoz

 

ORACIÓN 4º DOMINGO CUARESMA

PLEGARIAS Enviar opinión »

QUIERO VER, SEÑOR,

PERO CONTIGO

4º Cuaresma (A)

 

Tócame, Señor, porque sabes que soy débil barro

y, con tu mano, con un poco más de barro,

coloca sobre mis ojos algo que despierte mi ceguera.

¡Son tantas cosas las que no veo con claridad!

Confundo, la verdad, con mis propias verdades

tu voluntad con mis oportunos caprichos.

Quiero ver, Señor, pero con tus ojos.

Que no me conforme con lo puramente externo

con aquello que, siendo bueno,

me dice que Tú no puedes darme la luz que necesito;

con aquello que, siendo luminoso,

no llega a clarificar mi conciencia ni mi destino.

 

¿Me ayudarás, Señor, a ver como Tú y contigo?

 

Que contemple las maravillas del mundo

pero que lo haga con ojos agradecidos hacia el cielo.

En cuántos momentos, Señor,

llego a pensar que todo lo que me rodea o siento

es obra exclusiva de la invención del hombre.

¿Me ayudarás, Señor, a superar la ceguera espiritual?

¿Me curarás cuando mis ojos ya no lloren por los demás?

¿Limpiarás mis miradas cuando sean egoístas y vacías?

¿Enseñarás a mis ojos el resplandor de tu rostro, Señor?

 

QUIERO VER, SEÑOR, PERO CONTIGO

 

Que, en el horizonte, sepa descubrirte como lo más significativo.

Que no me falle, hoy ni nunca, el telescopio de la fe,

ese don que sabe llegar donde el ojo humano no alcanza.

Esa fe que es lente perfecta para sentirte y vivirte

y para reconocerte como lo que eres: ¡El Señor!

Ayúdame, Señor, a creer en Ti, a esperar en Ti,

sin condiciones, pruebas ni exigencias.

Ayúdame, Señor, a verte por encima de toda apariencia

más allá de aquello que, mi ceguera espiritual,

me invita a cerrarme en mi oscuridad diciéndome que no existes.

Amén

 

Javier Leoz

ORACIÓN 3º DOMINGO CUARESMA

PLEGARIAS Enviar opinión »

¿QUIÉN ERES TÚ, SEÑOR?

 

Para que, creyendo en Ti, crea con más fuerza

y de testimonio de que, Tú, vives y hablas en mí

Para que, acogiéndome tal y como soy,

con defectos y virtudes, pecados y gracia

pueda acercarme a Ti sin temor a sentirme vacío

y beber sin límite ni tregua el agua viva que me das.

 

¿QUIÉN ERES TÚ, SEÑOR?


Para que, viéndote sentado en el pozo de mi hueca vida

me ofrezcas lo que yo nunca te he pedido

y me recuerdes que,  en mis días, no he estado acertado.

 

¿QUIÉN ERES TÚ, SEÑOR?

 

Para que, conociéndote como yo creía conocerte

piense que estaba y vivía como si Tú no existieras

como si, de repente, fueras alguien desconocido

alguien que, en agua fresca derramada sobre mi mente

me hace sentirme feliz y contento, dichoso por encontrarte.

 

¿QUIÉN ERES TÚ, SEÑOR?

 

Para que, con la mentira y la verdad de mis palabras

rompa y me aleje de una vez por todas

de aquello que me esclaviza o me inmoviliza

Abandone definitivamente el cántaro del agua engañosa

el agua que, aparentemente límpida,

no da luz verde ni a mis interrogantes ni a mi sed de justicia.

 

¿QUIÉN ERES TÚ, SEÑOR?

 

Porque, como la samaritana, no he buscado

pero te he encontrado

Porque, como la samaritana, yo quería agua superficial

y Tú me has proporcionado  otra del manantial de la vida

Porque, como la samaritana, no me trataba contigo.

y, ahora, ya no puedo vivir sin Ti.

 

¿QUIÉN ERES TÚ, SEÑOR, QUE LO SABES TODO?

Javier Leoz

PLEGARIA EN EL 2º DOMINGO CUARESMA

PLEGARIAS Enviar opinión »
<font color="maroon">PLEGARIA EN EL 2º DOMINGO CUARESMA</font>

CAMBIAME, SEÑOR

Para que, mi rostro al igual que el tuyo

sea irradiación del Dios que vive en mí y tanto quiero

Y, descubriéndolo como mi todo y mi vida

hable de tal manera con El

que, en el monte de mi existencia,

pueda exclamar: ¡QUE BIEN SE ESTA AQUÍ!

 

CAMBIAME, SEÑOR

 

Y, sintiéndome tocado por tu gracia

no acalle ni limite la voz que pregone tu poder

la voz que cante tus hazañas

la voz que alabe tu santidad y tu grandeza.

 

CAMBIAME, SEÑOR

 

Que cuando la prueba me asalte en el camino

sepa que, tu presencia, me acompaña

me guía, me consuela y me empuja a seguir adelante

Que, cuando mire al cielo, como Tú miraste

crea, escuche y me embargue

la presencia de un Dios que se fía de mi

que confía en mí y que tanto espera de mí.

 

CAMBIAME, SEÑOR

 

Siendo testigo de tu reino

de que, otro mundo, todavía es posible

Porque, Tú Jesús, eres el enviado

el Ungido, el preferido, el amado

Aquel que es capaz, por su obediencia,

de cambiar a toda la humanidad.

 

Javier Leoz

Contacto / Ayuda. This collection ©2019 by carlos. blog engine / cheap hosting.
Design & icons by N.Design Studio. Skin by Tender Feelings / Skin Faktory.