PLEGARIA DOMINGO 4º DE CUARESMA

HIJO PRÓDIGO

Desde lejos, aterido, abrumado, nostálgico, culpable. Incapaz de mirarte, avergonzado por los renglones torcidos de mi historia. Indeciso. Atrapado tras el muro que yo mismo he levantado. Curvado sobre mí, cada vez más solo, más triste, más roto.

“Vuelve a casa”.

“Vuelve conmigo”.

“Vuelve pronto”.

“Vuelve ahora.”

Tu canción se clava, como flecha en mi entraña. No hiere. No mata. Es el amor salvando abismos para salvar personas. Padre, he pecado contra ti, ya no merezco llamarme hijo tuyo…

“Calla, y abrázame. Hijo mío”.

Desde cerca, reconciliado, todo empieza de nuevo.

(José María R. Olaizola, sj)

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies