Categoría: "PLEGARIAS"

PLEGARIA DOMINGO 1º DE ADVIENTO

PLEGARIAS Enviar opinión »

 

SI ESTOY SENTADO, LEVÁNTAME, SEÑOR

Javier Leoz

 

Si dudo de tus promesas;

levanta mi fe, Señor.

Si aumentan mis pesares;

alza mi ánimo, Señor.

Si me acosan mil dificultades;

haz inmensa mi fortaleza, Señor.

Si mi interior se acobarda;

reaviva mi espíritu, Señor.

Si me ciegan los ídolos;

 dirige mi vista hacia Ti, Señor.

Si me enloquece la apariencia;

lleva mi corazón a Ti, Señor.

Si mi cabeza se inclina;

sostenla para poder verte.

Si me encuentro esclavo;

 rompe mis cadenas para poder caminar.

Si me encierro en mí mismo;

reorienta mi alma hacia Ti, Señor.

Si me conformo con lo que veo;

 recupera mi afán de buscarte.

Si sufro por la ansiedad;

alimenta en mí la conformidad

Si prefiero la comodidad;

llámame y ponme en pie, Señor.

Si duermo y no te espero;

 abre mis ojos y despiértame, Señor.

Si me despisto y no te busco;

espabílame y condúceme, Señor

Si me equivoco de dirección;

recondúceme y reoriéntame, Señor

Si prefiero otros señores;

háblame y hazme ver tu grandeza.

Si no tengo miedo a nada;

 dame fe y dame tu santo temor.

Si me creo único e invencible;

 acércate y dame humildad.

Si pasa el tiempo y desespero;

 ayúdame y ven a mi encuentro en Navidad.

Amén.

PLEGARIA POR LOS DIFUNTOS

PLEGARIAS Enviar opinión »

 

CREEMOS DESDE LA MUERTE 

Tu nos diste la vida como un don maravilloso.

En el origen de esta entrega a manos llenas

no cuentas con nosotros, porque no existimos.

Es todo iniciativa tuya,

plena explosión de amor.

Eres bueno, Señor, cuando regalas a tus hijos

lo mejor que tenemos : nuestra vida.

La dejaste en nuestras manos como un cántaro,

lleno de agua fresca para el viaje.

Hoy, el cántaro se ha roto, ya gastado,

y el agua de la vida se derrama

y corre como un río de gracia hacia tu  encuentro.

En esta noche oscura de la muerte,

nuestros ojos no ven, cegados por el llanto,

pero resisten firmes, confiados,

que vendrá la mañana luminosa

de la Resurrección feliz de tu Hijo Amado.

Padre de luz, creemos

que en la muerte de Cristo

y en su Resurrección gloriosa,

has dejado de ser para nosotros

el Dios de la promesa.

Ahora eres el Dios del cumplimiento.

El Dios Veraz y Fiel que nos ha dado

la Vida a manos llenas en tu Hijo.

Creemos, Padre, que

lo mismo que acogiste

la Vida y la Causa de tu Hijo Jesús,

has de acoger la vida y muerte

de este/a nuestro/a hermano/a que ha partido

camino de tu casa y tu regazo.

Lo hiciste hijo/a tuyo en el Bautismo.

Lo invitaste a tu mesa y le entregaste

el amor hecho Espíritu

para batir las alas hacia Ti

y acogerlo en el Reino de los vivos.

Gracias, Padre,

por sentarle a tu lado

en el hogar caliente de tu casa,

mientras vamos caminando nosotros a su  encuentro.

 Manuel Gómez Ríos

PLEGARIA A LA VIRGEN DEL PILAR

PLEGARIAS Enviar opinión »

 

Siervo de Dios SS. Juan Pablo II

Viaje apostólico a España.

Santuario de Nuestra Señora del Pilar.

Zaragoza, 6 de noviembre de 1982

Doy fervientes gracias a Dios por la presencia singular de María en esta tierra española donde tantos frutos ha producido. Y quiero finalmente encomendarte, Virgen Santísima del Pilar, España entera, todos y cada uno de sus hijos y pueblos, la Iglesia en España, así como también los hijos de todas las naciones hispánicas.

¡Dios te salve María, Madre de Cristo y de la Iglesia! ¡Dios te salve, vida, dulzura y esperanza nuestra!

A tus cuidados confío esta tarde las necesidades de todas las familias de España, las alegrías de los niños, la ilusión de los jóvenes, los desvelos de los adultos, el dolor de los enfermos y el sereno atardecer de los ancianos.

Te encomiendo la fidelidad y abnegación de los ministros de tu Hijo, la esperanza de quienes se preparan para ese ministerio, la gozosa entrega de las vírgenes del claustro, la oración y solicitud de los religiosos y religiosas, la vida y empeño de cuantos trabajan por el reino de Cristo en estas tierras.

En tus manos pongo la fatiga y el sudor de quienes trabajan con las suyas; la noble dedicación de los que transmiten su saber y el esfuerzo de los que aprenden; la hermosa vocación de quienes con su ciencia y servicio alivian el dolor ajeno; la tarea de quienes con su inteligencia buscan la verdad.

En tu corazón dejo los anhelos de quienes, mediante los quehaceres económicos, procuran honradamente la prosperidad de sus hermanos; de quienes, al servicio de la verdad, informan y forman rectamente la opinión pública; de cuantos, en la política, en la milicia, en las labores sindicales o en el servicio del orden ciudadano, prestan su colaboración honesta en favor de una justa, pacífica y segura convivencia.

Virgen Santa del Pilar: Aumenta nuestra fe, consolida nuestra esperanza, aviva nuestra caridad.

Socorre a los que padecen desgracias, a los que sufren soledad, ignorancia, hambre o falta de trabajo.

Fortalece a los débiles en la fe.

Fomenta en los jóvenes la disponibilidad para una entrega plena a Dios.

Protege a España entera y a sus pueblos, a sus hombres y mujeres. Y asiste maternalmente, oh María, a cuantos te invocan como Patrona dela Hispanidad. Así sea.

PLEGARIA DOMINGO XXIII

PLEGARIAS Enviar opinión »

 

TÓCAME, SEÑOR!

Para que oyendo, como Tú quieres,

sepa escuchar con nitidez lo que me dices.

Y si a veces, Señor, vuelvo la cabeza

haz que, de nuevo, con la veleta de la fe,

me marques el sentido de mi vida.

¡Perdóname, Señor!

Cuando te escucho y finjo no haberlo hecho.

Cuando te escucho, y pienso que no es para mí.

Cuando te escucho, y me hago el sordo.

 

¡TÓCAME, SEÑOR!

Porque, si me toca sólo la mano del mundo

siento que me pierdo la mejor parte de Ti.

Creo apartarme del camino verdadero.

Escucho aquello que sólo a unos interesa.

 

¡TÓCAME, SEÑOR!

Y despiértame de mi letargo espiritual

para que, volviendo otra vez a Ti,

pueda entender, que sin Ti,

todo es vacío, ansiedad y sufrimiento.

 

¡TÓCAME, DE NUEVO, SEÑOR!

Porque, a veces, estoy demasiado tocado

por las manos de un mundo caprichoso,

de una sociedad corrompida,

de un ambiente que no me deja oír,.

lo que me produce paz y alegría sin límites

 

¿ME TOCARÁS, SEÑOR?

Ábreme mis oídos, que te escuche.

Mis manos, que me dé.

Mis ojos, para que vea.

Mis pies, para que camine.

Mi conciencia, para que nunca te olvide.

Amén

¡HABLA, SEÑOR, AUNQUE NOS DUELA!

PLEGARIAS Enviar opinión »

 

¡HABLA, SEÑOR, AUNQUE NOS DUELA!

 Habla, Señor, y no dejes nunca de silabear

aunque, tus Palabras nos resulten duras

o que, después de escucharlas,

sigamos en las nuestras sin hacerles caso.

¡Habla, Señor, aunque nos confundas!

Porque la fe que no es exigente

corre el riesgo de convertirse

en merengue que adorna pero sin masa que alimenta.

Porque la fe que no provoca

es dulce al paladar pero sin trascendencia en la vida.

¡Habla, Señor!

Y haznos más crédulos y más confiados,

menos previsores y más críticos con nosotros mismos,

más estrictos con nuestra vida,

y más compresivos con las actuaciones de los demás.

¡Habla, Señor!

Aunque tu Palabra nos desconcierte,

aunque busquemos mil excusas para alejarnos de Ti,

aunque nos agarremos a mil justificaciones,

para alejarnos de la gran familia de la Iglesia.

¡Habla, Señor, y no dejes nunca de hacerlo!

Y, si en verdad,

ves que corremos el riesgo de dejarlo todo,

míranos con ojos de hermano,

tócanos con tu mano poderosa,

aliéntanos con el Espíritu Santo,

y sácianos con el gusto y el encanto de la Eucaristía.

Amén.

 Javier Leoz

Contacto / Ayuda. This collection ©2021 by carlos. blog engine / cheap hosting.
Design & icons by N.Design Studio. Skin by Tender Feelings / Skin Faktory.